Si una noche de invierno un viajero. Italo Calvino

Si una noche de invierno un viajero. Italo Calvino

Citas: La lectura es soledad.

Usted escribe como hay animales que excavan guaridas.

Habría que comprender por encima del pliegue amargo de la boca qué hay que no sea pliegue amargo.

Hay muchos que viven a la espera de experiencias extraordinarias; de los libros, de las personas, de los viajes, de los acontecimientos, de lo que el mañana guarda en reserva. Tú no. Tú sabes que lo mejor que uno puede esperar es evitar lo peor.

Cuando Si una noche de invierno un viajero se publicó en 1979 fue el colmo de la modernidad. Si se usara el programa extractor de palabras importantes que usa en el libro Lotaria, la hermana destripadora de libros, de los estudios críticos saldrían palabrejas como niveles de realidad, semiótica, estructuralismo, metalepsis, grupo Oulipo, combinatoria, íncipit, autorreferencia. Nosotros mejor nos vamos a tomar Si una noche de invierno un viajero como un juego, sofisticado, pero juego. La literatura es un juego para dos, o algo así dijo Pérec, otro del Oulipo (por cierto, en esta novela de Calvino hay una partecita heredera de Las cosas, en la que se describe la casa de la Lectora. Me gusta que le investigue la cocina para averiguarle la personalidad). Así que juguemos y vayamos a lo que importa: ¿os gustará leer Si una noche de invierno un viajero? Seguramente sí, seguramente incluso os arrebate, aunque a mí se me haya quedado como hecho migajitas en la mano, pero yo soy una lectora muy petarda y no hay que hacerme mucho caso.
Hay algo muy refinado en este libro-juego-estafa de Italo Calvino. El mayor deseo del escritor es ser leído con arrebato, confiesa, y qué mayor arrebato que un principio. En los principios nunca hay riesgo porque todo es fascinación, andamos como a tientas. Cuando vamos al teatro el momento de oscuridad de antes de que empiece la obra siempre está cargado de promesas, o mejor, de espera: toda maravilla es posible mientras no ha empezado a suceder nada. El principio es casi lo mejor porque en él es todo anhelo, el mismo anhelo que sobrevuela las portadas de los libros antes de abrirlos y las historias de amor antes de que se estropeen. Calvino lo dice muy bien: ese estado de hambre receptiva que se da en estado puro en las primeras frases del primer capítulo de muchísimas novelas no tarda en perderse al continuar la narración. Quisiera escribir un libro que fuese sólo un íncipit, que mantuviese en toda su duración la potencialidad del inicio, la espera aún sin objeto. Pero ¿cómo podría estar construido, semejante libro? Pues así: multiplicando los principios. Diez, nada menos, cada uno representando un estilo distinto de novela. Una novela toda sospechas y sensaciones confusas; una toda sensaciones corpóreas y sanguíneas; una introspectiva y simbólica; una revolucionaria existencial; una cínico-brutal; una de manías obsesivas; una lógica y geométrica; una erótico-perversa; una telúrico-primordial; una apocalíptica alegórica. Y como hilo enhebrador, la búsqueda del malbaratador de libros, Ermes Marana, el que nos deja la emoción de empezar un libro para luego sacarnos la cuchara de la boca, el que finge traducir del inglés novelas inéditas que en realidad nunca existieron (esta investigación de escritores inventados y libros inventados parió a Bolaño).
Si una noche de invierno un viajero para mí es dos cosas: el relato de una búsqueda desesperada de lectura y un intento de seducción tramposa. El protagonista intenta leer alguna novela completa por un lado y seducir a Ludmilla pretendiendo ser más de lo que es por el otro. Lo mismo intenta Calvino con nosotros: llevarnos agarrados por la nariz por sus principios de novela truncos ergo nunca desengañadores y que nosotros le construyamos la novela y pretender ser más de lo que etcétera.
Dice Calvino (el patchwork de frases es mío): La verdadera naturaleza de las cosas sólo se revela en la destrucción. Toda interpretación ejerce sobre el texto una violencia y una arbitrariedad. Dejas a tus espaldas las páginas desgarradas por los análisis intelectuales, sueñas con recobrar una condición de lectura natural, inocente, primitiva. Pues eso, leed, leed.

Por fuera del libro:
Es difícil sacar el dentro y el fuera de Si una noche de invierno un viajero. Escribo que Homero cuenta que Ulises dice: he oído el canto de las sirenas, escribió Italo Calvino el gran entretenedor, en otra parte. 14 años vivió en París, donde se instaló con más de cuarenta años, y anduvo juntándose con Raymond Queneau, gran amigo de esta casa. Los libros de Calvino nos gusta leerlos como nos gusta resolver problemas de ajedrez o jugar a la petanca, por diversión desafiante, aunque no nos los llevaríamos a una isla desierta.

Si una noche de invierno un viajero en italiano

Si una noche de invierno un viajero en español

Italo Calvino contando cosas con un jersey horrible

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8 respuestas a Si una noche de invierno un viajero. Italo Calvino

  1. Interesante experimento del que sale airoso a medias. Creo que, a medida que avanza, va agotándose un poco (novela y autor) hasta dar lugar a un producto que no está del todo a la altura de Calvino. Pero, naturalmente, muy por encima de muchos. Lo recomendaría, sin duda, porque es una aventura compartida por autor y lector y viajar con Calvino siempre es recomendable.
    Saludos

  2. Patricia Fermé dijo:

    En primer lugar hay que decir que la obra es
    “un Calvino” y eso ya debería ser suficiente.
    Creo que la palabra que identifica a la obra es
    BÚSQUEDA. Búsqueda de Calvino de un nuevo
    modo que lleva en sí un juego cómplice con sus
    lectores, búsqueda de Lector de continuaciones-
    caminos-procesos-finales y búsqueda de los lectores
    ficticios y reales de los diversos modos de leer. Hay
    que leerlo, sin duda y aún aquel que no la considere
    una gran obra no sentirá haber perdido el tiempo.

  3. Me encanta tu blog!!! Llevo hora y media leyéndote y compartiendo contigo. Precisamente te he conocido buscando opiniones de este libro. Me queda poco para acabarlo, cuando lo haga volveré!!

    Enhorabuena por tu blog!!!

    • Loulou Lee dijo:

      Muchas gracias por leer y por todos tus comentarios y contribuciones.

    • Yaiza dijo:

      Yo estoy igual. No conocía el blog, pero se está convirtieno en indispensable por momentos. Di con él buscando una novela en pdf, Lo bello y lo triste, que por cierto no he conseguido encontrar… Como vivo en un país de habla no castellana, tengo que recurrir a trucos así para leer en mi idioma, porque los envíos son muy caros y muchos libros no están todavía para Kindle. En fin, que me enrollo. Estupendo blog, lo estoy disfrutando mucho. Gracias.

  4. Lo prometido es deuda. He acabado el libro, también mi reseña en relación al mismo y leo detenidamente tu opinión.

    No coincido contigo en que se trate de una novela moderna o vanguardista. A mi me parece una novela que habla sobre la creación literaria y de la experiencia como lector (metaliteratura). Algo tan viejo como la propia literatura.

    Coincido contigo en que Calvino plantea continuos juegos al lector, de tal manera que cada lector decidirá jugar a unos y desechar otros. Tu has mencionado algunos de esos juegos. Yo he jugado a otros diferentes durante su lectura.

    Hay libros que van más alla de reduccionismos del tipo me ha gustado/ no me ha gustado. De hecho cada vez huyo más energicamente de éstos y me centro en si me han tocado emocionalmente o si la experiencia lectora es algo puramente racional. En este caso la experiencia ha sido esencialmente intelectual, de tal manera que me han servido mucho 20 páginas y tiraría a la basura en resto de páginas.

    Esta es la riqueza de esta novela aunque en este momento de mi vida busco novelas que me despierten emociones.

  5. josé ismael donoso gonzález dijo:

    Yo llevo apenas 75 páginas y estoy encantado con el libro. Venía de leer al (polémico-aclamado) Murakami y me parece que la distancia entre ambos autores es abismal. Yo sí me lo llevaba a una isla desierta: Estoy como el lector-protagonista, me atrapa todo lo que se me cuenta y saboreo la sutileza de una narración que a mi me recuerda al mar cuando está en calma, a un cristal transparente y limpio hecho con la arena de la playa de forma artesana, grano a grano (este si, este también, este no, que no encaja…).

    Si realmente hay una literatura con mayúsculas que traspasa el tiempo y el espacio porque habla de lo que somos y lo hace en el mejor de nuestro lenguaje, creo que este libro de Calvino contiene mucho de ésta.

    Pero llevo apenas 75 páginas. Ya os contaré

    LOU LOU LEE. Enhorabuena por tu blog y un saludo a la gente que te acompaña…

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