Palabras. Jacques Prévert

Palabras Jacques Prevert

Cita: Des milliers et des milliers d’années
Ne sauraient suffire
Pour dire
La petite seconde d’éternité
Où tu m’as embrassé
Où je t’ai embrassée
Un matin dans la lumière de l’hiver
Au parc Montsouris à Paris
À Paris
Sur la terre
La terre qui est un astre.

Pocos libros me han acompañado tanto en la vida como Paroles (no me sale decir Palabras). Y digo acompañar en el sentido de acompañar, así, en persona, en papel amarillento y pasta baqueteada, desde que a mis 14 años mi imponderable profesora de francés y ahora amiga me diera en una fotocopia Déjeuner du matin y me grabara (en casette rebobinable) a Yves Montad cantando las canciones de Kosma/Prévert hasta que pisé suelo francés por vez primera y me compré mi propio Livre de poche de segunda mano que me acompaña, así, en persona, desde entonces. Son muchos los años que llevo transportando y leyendo los mismos 95 textos de Paroles, y no, nunca me canso, y sí, siempre se me salta el sentimiento en los mismos versos que me sé de memoria (el tiempo en el que dabais a vuestros hijos a la patria igual que se le da el pan a las palomas) y la risa en los mismos lugares que me sé de memoria (si j’avais su que cela te fasse tant de peine je l’aurais mangé tout entier). Recuerdo un mural que hice en Burdeos en 1993 con esas famosas frases finales del Quai des brumes. Recuerdo traducir una y otra vez Dans ma maisonLe cheval rouge y Barbara. Recuerdo una tarde de invierno barcelonesa en la que yo leía Cet amour mientras en el cuarto de al lado un muchacho vivía su vida sin mí. Cuento todo esto porque no sabría decir de otra manera que lo que escribe Prévert, en su simpleza y con su lenguaje de entrecasa, es mi casa desde siempre, y que os invito a que vengáis a cenar o a daros una vuelta y que no podría aunque lo intentara contaros por qué nos gusta que estén amuebladas así las alcobas y las salas y así plegadas las cortinas. Eso sí, este libro es sólo para los que tienen corazones capaces, sentido del humor y aman y acarician la posibilidad de que llegue la hora de la revolución.
Palabras es en realidad la recolección de los textos que Prévert tenía repartidos por ahí en revistas y periódicos. Se publicó por primera vez en 1946, con la famosa portada con la foto de Brassaï. Desde entonces para ser un francés verdadero hay que saberse Paroles de memoria, o al menos eso me gusta pensar a mí.

Por fuera del libro:
Jacques Prévert nació con el siglo, hizo el servicio militar con Yves Tanguy, vivió en el mismo rellano que Boris Vian, fue bohemio cuando hizo falta, inventó el término cadáver exquisito, se peleó con André Breton (y quién no), fue el guionista de películas de Marcel Carné y de Jean Renoir (muchas frases y réplicas de sus guiones forman parte del acervo de la lengua francesa), fue nombrado Sátrapa del Colegio de Patafísica, escribió cuentos para niños, se retiró al campo para ser un abuelito francés comme il faut y muchos etcéteras.

Palabras en francés

Palabras en español

Una referencia bonita

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