La isla del tesoro. Robert Louis Stevenson

La isla del tesoro_Robert Louis Stevenson

Citas: She’ll lie a point nearer the wind than a man has a right to expect of his own married wife.

We can steer a course, but who’s to set one?

El amor exacerbado por el queso de Ben Gunn ya justifica la existencia de este libro. Añádanle la moralidad inexistente de Long John Silver y su capacidad de seducción o de mando asentada en el poderío de su voz y en su personalidad fangosa, el primer loro en el hombro de un pirata con pata de palo de la historia, un tesoro escondido marcado con una x en un mapa, el doctor Livesey (el más perfecto de los hombres y de los caballeros que haya pisado libro alguno), el mar la mar, la orgullosa Hispaniola con las velas hinchadas, un barril de manzanas, Quince hombres sobre el cofre del muerto, unos cuantos caballeros de fortuna, al antiguo contramaestre de Flint acuchillado por un chiquillo, ese dechado de virtudes y de frases lapidarias que es el capitán Smollett, y sobre todo a Jim Hawkins, otro niño sin padre y capaz de cualquier cosa lanzado al gran mundo, o en este caso, al gran océano.
La vida debe de ser otra cosa, piensan los oficinistas. La isla del tesoro narra una de esas otras cosas, y así es una piedra de toque para los que llevan vidas marcadas por la monotonía (no sólo marcadas por distinguidas, sino también por determinadas). Un poco como la vida del propio Stevenson, cuyo padre y abuelo eran ingenieros a cargo de faros, hombres que guían a la tierra a otros hombres que navegan, y sin embargo él terminó viviendo en París, recorriendo el Lejano Oeste cuando todavía era lejano y oeste, muriendo en Samoa. Hay interpretadores místicos que verán en el libro el viaje iniciático del niño que se hace hombre, pero esa gente no nos interesa gran cosa. A nosotros nos gusta la aventura literal, nos gustan los caballeros rectos y cumplidores de su deber con sentido del humor y los piratas malvados de vida desastrosa y errante en los que no se puede confiar, nos interesan los vientos alisios y las goletas orgullosas, los faros, y aprender a silbar perfectamente Lilibulero. Espero que después de leer La isla del tesoro, o mejor, de releerlo, os den ganas de iros a tomar viento.

Por fuera del libro:
Todos conocemos la historia de cómo se gestó La isla del tesoro y es innecesario volver a contarla aquí, pero siempre me gustó imaginarme que me encontraba en alguna charity shop el primer mapa que dibujó Stevenson para el hijo de Fanny y que luego el editor despistado perdió.
Alrededor de Robert Louis Stevenson y fuera de sus libros sólo veo a Fanny. Y alrededor de Fanny y por fuera de su vida de constante atrevimiento, sólo veo a Ned Salisbury Field deslumbrado por sus zapatillas rojas de bailarina y sus zarcillos exóticos (bárbaros, dice él) el día que la vio entrar en una librería de San Francisco. Estuvieron juntos hasta que ella murió once años después. Él escribió que haberla conocido y haberla amado le habría dado significado suficiente a la vida de cualquier hombre, pero que haber sido amado por ella… (No sabemos qué, dejó sólo un signo de exclamación detrás, pero nos lo podemos imaginar).

La isla del tesoro en inglés

La isla del tesoro en español

Una referencia bonita

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10 respuestas a La isla del tesoro. Robert Louis Stevenson

  1. Muchacha, esto está genial. La pena es que no vas a aguantar el ritmo de un libro al día. No de leerlos, eso es fácil, sino de comentarlos a diario.

  2. Primo Louis dijo:

    Loulou, vengo leyendo de atrás para adelante y acabo de llegar acá. Realmente disfruté leer tus comentarios y recomendaciones y voy a salir a buscar alguno de estos libros.

    Te cuento que yo llego tarde a la “buena literatura” (whatever it means), en casa siempre hubo bibliotecas llenas de libros pero con malas elecciones. Mis últimas lecturas vienen siendo relecturas de Cortazar, algunas cosas de Baricco (Oceano Mar, City) y el Mapa y el Territorio. Me haces alguna recomendación de por donde podría seguir? Siempre son bienvenidos los consejos!
    Saludos

    • loulouleelee dijo:

      Los libros nunca son malas elecciones, hay que leerlos casi todos y luego te vas dando cuenta de qué te gusta y qué no, y con el tiempo qué es bueno y qué no. O así hice yo. Tengo un amigo que dice siempre que él es muy puta leyendo, y es como debe ser, que cada uno elija su buena literatura. Aunque que después de Baricco (me gusta mucho City pero sus demás libros me parecen demasiado revistas de sala de espera) hayas leído Houellebecq, por ejemplo, a mí me parece suicidio de lector. Piensa qué libros te han gustado más de los que leíste y me dices y pienso en libros similares que me gusten a mí y te cuento, si quieres.

      • Primo Louis dijo:

        Por que dices lo del “suicidio de lector”? Lo que más me ha gustado es Ficciones, de Borges (bueno toda la prosa de Borges), Rayuela de Cortazar (estoy leyendo El Libro de Manuel pero mucho no me engancha), Las Ciudades Invisibles de Calvino, El Pendulo de Foucault de Eco, El viejo que leia novelas de amor, de Sepulveda, Los Detectives Salvajes de Bolaño…. Por donde seguimos?

  3. Primo Louis dijo:

    Obvio que ese comentario iba en la entrada anterior y yo hice click mal. Que raro.

  4. Ramón dijo:

    Recomiendo El canto de la tripulación de Pierre Mac Orlan, como complemento amargo, alucinado e igual de delicioso de La isla del tesoro. Encargable en cualquier librería.

    http://elpais.com/diario/2004/01/24/babelia/1074905419_850215.html

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