La historia interminable. Michael Ende

La historia interminable_Michael Ende

 Citas: Muchas cosas no se pueden averiguar pensando: hay que vivirlas.

Sólo porque tu cerebrín se te ha secado dentro de la cabeza crees que puedes rechazar los grandes misterios.

Había visto cosas magníficas y espantosas, pero hasta aquel momento no había sabido que ambas clases de cosas pueden unirse, que la belleza puede ser horrible.

Si te quedas leyendo un libro infantil hasta las cuatro de la mañana significa o que tu vida está triste o que el libro tiene ese mismo tipo de naturaleza de los Doritos, esas cosas medio inmundas que no sabes de qué están hechas pero que no puedes parar de comer por la droga que le ponen en forma de polvitos naranjas o de personajes inesperados, o las dos cosas. Michael Ende es un ladrón que callandito que se va robando cosas de distintos universos literarios infantiles y de tradiciones más complejas que la suya propia, llana como un llano de Renania, pero se lo perdonamos porque quien roba del imaginario colectivo para poner contentos a los niños tiene bula.
Bastian Baltasar Bux es un niño gordo, feo, solitario, maltratado por sus compañeros, huérfano de madre, de padre ausentado: carne de libro. Un niño así, en los tiempos antiguos, caía necesariamente en la lectura, el único lugar del universo en el que podía resguardarse (ahora en lo moderno hay otros refugios electrónico, no sé si por suerte). En manos de este niño triste y hambriento cae La historia interminable, justo cuando él la necesita. Como tantos libros infantiles, éste es un viaje de iniciación que empieza con una subida al refugio de la fantasía y prosigue con una caída en el abismo y en la nochecita del alma, el encuentro con el verdadero yo (espejo deformante, olvido del origen, enfrentamiento con monstruos y con el peor de los monstruos que es uno mismo incluidos) y luego, el regreso a la patria para reclamar el trono real, real sin mayúscula. Bastian detesta ser gordo e impopular y eso es muy fácil de cambiar en la fantasía si se encuentra un referente que sea todo lo contrario de lo que somos y no nos gusta ser, en este caso Atreyu, el aguerrido, el hermoso. La historia interminable en el fondo es el llanto prolongado de los niños que no se sienten queridos en el mundo real y tienen que construirse universos paralelos en los que si no salen triunfantes, al menos la vida es mucho más toboganera y juega a nuestro favor, aunque no sólo haya criaturas buenas y honradas, sino también rapaces, perversas y crueles. Ese espacio para lo bueno y para lo malo también es robado, aunque es de agradecer que no todo en el libro sean unicornios en el crepúsculo y tortugas viejas y sabias y que exista ese lobo que incansable se cruza a voluntad de lo real a lo imaginario para destruir a toda costa a su enemigo: Atreyu o la posibilidad de que los aparentemente insignificantes alcancen sus grandezas. Por lo que respecta a esas cosas como La Emperatriz Infantil permite que todos seamos como somos o el Haz lo que quieras, me parece que Michael Ende, a ratos coquetea una mijita con la autoayuda. No penséis que soy una descreída: yo también he gritado ¡Atreyuuuuuuuu! subida a un caballo, a falta de Fuyur.
Algo que se repite continuamente en La historia interminable es que hay que nombrar las cosas para que sean nuestras (Únicamente porque has sabido darle su verdadero nombre te pertenece; debes darle un nombre para que te pertenezca) y ése es un símil sobre el lenguaje que me gusta mucho: lo que no tiene nombre, no existe; lo que no puede ponerse en palabras, no se puede concebir. Eso es todo, amigos.

Por fuera del libro:
Dice la leyenda que Michael Ende tardó muchísimo tiempo en escribir La historia interminable, que se quedó atrapado dentro del libro, como Bastian que se niega a volver a su triste realidad y a abandonar Fantasía. La historia interminable se publicó en 1979 y se convirtió enseguida en un nuevo clásico infantil. ¿Quién no ha tenido en sus manos ese libro impreso en rojo y verde? Aparte de mí, claro, que nunca lo había leído.

La historia interminable en español

La historia interminable en alemán

Cancioncita de La historia interminable

Un trocito de La historia interminable:

La pasión de Bastián Baltasar Bux eran los libros.
Quien no haya pasado nunca tardes enteras delante de un libro, con las orejas ardiéndole y el pelo caído por la cara, leyendo y leyendo, olvidado del mundo y sin darse cuenta de que tenía hambre o se estaba quedando helado… Quien nunca haya leído en secreto a la luz de una linterna, bajo la manta, porque papá o mamá o alguna otra persona solícita le ha apagado la luz con el argumento bien intencionado de que tiene que dormir, porque mañana hay que levantarse tempranito… Quien nunca haya llorado abierta o disimuladamente lágrimas amargas, porque una historia maravillosa acababa y había que decir adiós a personajes con los que había corrido tantas aventuras, a los que quería y admiraba, por los que había temido y rezado, y sin cuya compañía la vida le parecería vacía y sin sentido…
Quien no conozca todo eso por propia experiencia, no podrá comprender probablemente lo que Bastián hizo entonces.

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Una respuesta a La historia interminable. Michael Ende

  1. Mi amor por la literatura tiene su inicio con este libro. Es mi libro de literatura infantil favorito. No creo que nunca lo relea, como si me ha ocurrido con “Momo”, por miedo a perder con las comparaciones todo lo que me dio este libro en su momento.

    Me duele leer lo de que te suena a autoayuda y lo de que Ende es un ladrón pues me encanta este escritor. A la vez agradezco que en tu opinión haya elementos críticos hacia este libro, mi devoción por este libro me impide hacerlo.

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