Higiene del asesino. Amélie Nothomb

Higiene del asesino_Amelie Nothomb

Citas: Si un écrivain ne jouit pas, alors il doit s’arrêter à l’instant. Écrire sans jouir, c’est immoral.

Vous avez une qualité rarissime. Vous au moins, vous savez lire.

Les écrivains sont obscènes; s’ils ne l’étainent pas, ils seraient comptables, conducteurs de train, teléphonistes, ils seraient respectables. Si j’avais étais beau, je ne serais jamais devenu écrivain. J’aurais été aventurier, marchand d’esclaves, barman, coreur de dots.

La solitude est un bienfait qui m’éloigne de votre fange.

Un anciano escritor con Nobel, admirador de Céline, tan gordo gordísimo que tiene que ir en silla de ruedas, tan misántropo que vive solo y a oscuras y su secretario que vive en la planta de arriba lo llama por teléfono para ahorrarse tener que verlo, anuncia que se va a morir de un cáncer de cartílagos rarísimo en dos meses. Concede cinco entrevistas: cuatro de ellas más que entrevistas son palizas a los entrevistadores (claro que no es difícil vencer a esos mequetrefes, si Amélie Nothomb quería demostrar que Tach era inteligente y malvado tendría que haberle puesto contrincantes a su altura: los periodistas no suelen haber leído a Cicerón); a la quinta aparece una especie de Nikita dialéctica que le da al señor Nobel lo que hace rato se estaba buscando: un rapapolvo. Prétextat Tach es un trasunto de la Nothomb, y la periodista, Nina, también. Higiene del asesino es como uno de esos deliciosos diálogos interiores en los que te pones trampas a ti misma para ganarte, el juego predilecto de las niñas raras.
Aquí no hacemos crítica literaria (que por otra parte es una cosa que nos parece incomprensible y nos repugna), aquí decimos si nos han gustado o no los libros que leemos y en qué nos han hecho zozobrar, qué nueva piedrita nos han hecho colocar en el estante de los recuerdos. Los libros te atraviesan a la rastra por caminos inesperados ya sea empedrados de gloria o de fango, si los has leído bien. Y de esta Higiene del asesino que no nos ha gustado ni un pelo nos quedamos tres cosas: esa concepción que tiene el insoportable Prétextat Tach sobre los lectores-hombres rana que atraviesan los libros sin mojarse; que los escritores deben ser obscenos, solitarios y abyectos; que hay que leer sin guía, sin vacuna, sin adverbio. También nos ha gustado el barcito donde se reúnen los periodistas a reírse unos de otros.
¿Por qué no nos ha gustado Higiene del asesino? Porque podría ser mejor; porque está cargado de promesas incumplidas; porque nos engaña al principio haciéndonos creer que la Nothomb tiene algo grande para darnos y luego nos deja no sólo sedientos sino con la boca llena de vinagre; por la boutade final; porque esos adolescentes incestuosos y lánguidos que habitan un castillo y que terminan mal nos recuerdan a la parte idéntica y exacta que no nos gusta y nos parece innecesaria de Las Benévolas de Littell. Los mecanismos escritores puede que sean así: cuando da miedo no llegar se tuerce el camino hacia una sofisticación equivocada.
No digo nada de la traducción española porque no la he leído. Disculpadme por ser incapaz de leerme este libro dos veces.

Por fuera del libro:
¿Sospechamos de Amélie Nothomb porque es famosa? ¿Porque sus fanáticos son verdaderos fanáticos? ¿Porque cada año al final del verano cuando las uvas están en sazón publica una novelita en Albin Michel? ¿Porque nos saca de dentro el plural mayestático? En realidad envidiamos a Amélie Nothomb porque es hija de diplomático aristócrata y viajó y viajó sin tener que hacerse sus propias maletas y porque se dedica a reescribir sus ocurrencias de niña rara, quién no quiere esa vida. Su hermana Juliette y ella decidieron dejar de alimentarse en la adolescencia, para no crecer, para ser siempre niñas, igual que Prétextat Tach y Léopoldine. Me imagino que la dieta locura detallada en el libro es la verdadera que siguieron estas dos chicuelas solitarias. Miedo, estupor y temblor, me da.

Higiene del asesino en francés

Higiene del asesino en español

Una referencia bonita

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5 respuestas a Higiene del asesino. Amélie Nothomb

  1. De la Nothomb sólo he leído “Diario de golondrina”. En su momento lo consideré un “fast-food literario”, no me inpactó lo suficiente como para seguir leyéndola.

    • Luciano dijo:

      Pues te estás perdiendo muy buenos libros: Estupor y temblores, Metafísica de los tubos o Matar al padre. Creo que deberías darle otra oportunidad.
      Saludos.

  2. Guillermo Rivas dijo:

    Me deja helado el comentario aunque en el fondo no me sorprende… Igual prefiero ser incrédulo y continuar leyendo a esta chica Nothomb :)
    Estupor y temblores me hizo reír mucho y Metafísica de los tubos me parece muy bien escrito! Como dice un comentarista por aquí “dale otra oportunidad”

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