El corazón es un cazador solitario. Carson McCullers

El corazón es un cazador solitario. Carson McCullers

Citas:   Do not attempt to stand alone.

It was like just before you take a bath in the afternoon when you might wallow around in the back yard and get 55 plenty dirty just for the good feel of it before getting into the tub.

The others all have something they hate. And they all have something they love more than eating or sleeping or wine or friendly company.

El mundo es un juego triste de sordos que manotean uno delante del otro sin comprenderse, podría ser otro título para El corazón es un cazador solitario. Hace mucho, mucho tiempo, mi querido Manu Obligado me dijo que me lo leyera. Al fin le hice caso. Carson McCullers tuvo que ser una niña muy triste y muy rara para poder escribir un libro así a los 23 años. En algún momento del libro Mick Kelly, la protagonista, planea una sinfonía sobre un papel. Como no sabe escribir música, en varias líneas separadas apunta cuándo quiere que entre cada instrumento, en soledad o con otros dos, tres o cuatro instrumentos o cuándo debe sonar toda la orquesta y recrea en su cabecita las melodías inventadas. Como Mick Kelly es Carson McCullers, estoy segura de que en algún lado existió un papelito así usando los personajes de la novela como instrumentos, con los que compuso una rara sinfonía de tres movimientos como la que Stravinsky estrenó en Nueva York en 1946, seis años más tarde de que se publicara el libro.
En El corazón es un cazador solitario están los que se aferran a sus esclavitudes y pobrezas como a un salvadidas que detestan pero sin el que serían incapaces de nadar; ellos son el grueso acompañante de la orquesta. Luego están los solistas a los que les gusta sonar solos, aunque para sus adentros se hagan los abandonados y torturados. Sobre los primeros no diremos nada porque cada uno tiene su ritmo para desembarazarse de lo que lo amarra, sólo que los preferimos así lejos y de fondo. Los solos quieren cabalgarse el océano libremente, aunque luego terminen quedándose al sol en el patiecito de atrás. Están tan acostumbrados a no comunicarse que prefieren construirse un interlocutor falso a su medida a hacerse un círculo, digámoslo así, de amor. Su soledad es el ladrillo con el que se construyen la fortaleza. Por ejemplo el señor Singer, que es tan tan buen escuchador que es sordo, como Beethoven, el sordo más importante de El corazón es un cazador solitario. Dice McCullers de Mick Kelly: Era como si fuera tan fuerte que no pudiera sentarse en la silla de una habitación igual que la otra gente. Como si pudiera derribar todas las paredes de la casa y marchar luego por las calles, con la estatura de un gigante. Los mismos trabajos que se toma Mick Kelly para separar su mundo interior y su mundo exterior y elegir quién entra en su cueva secreta musical (sólo el señor Singer, en realidad), podría invertirlos en abrir la puertecita, pero no lo hará: le es demasiado deliciosa la melancolía.
Hasta el señor Singer tiene su propio señor Singer: ese insoportable y simplón Spiros Antonapoulos que ni lo entiende al que Singer le atribuye la misma sabiduría y capacidad de comprensión que le atribuyen a él los demás. Cuando Singer encuentra a otros sordos que sí conocen su lenguaje y quieren quieren hablar con él no les hace ni caso; y es que es tan hermoso tener un interlocutor imaginario confeccionado a la medida que para qué estropearlo con la realidad. Aunque nadie, como bien sentencia y no practica en el libro el doctor Copeland, pueda sostenerse en soledad.
Lo que más me gusta de El corazón es un cazador solitario: el título, los paseos nocturnos de Mick Kelly hasta la casa del barrio rico donde se esconde en el jardín a escuchar la música de la radio (creo que nadie ha querido tanto a la Eroica de Beethoven como ella), Biff Brannon cosiendo cortinas y poniéndose el perfume de su mujer muerta, la carta que le escribe Singer a Antonapoulos, el padre relojero, el amor que se le nota a McCullers por la comida. Lo que menos: los discursitos, Jake Blount, la marrana manera en la que tratan todos a las personas de color negro.
P.S. Si lo vais a leer traducido, leed la traducción de R.M. Bassols, que es la que está editada por Planeta y Seix Barral, no la de Jaime Silva de Bruguera que no nos gusta.

Por fuera del libro:
Carson McCullers es Mick Kelly y todo el mundo lo sabe. Ahí os dejo una foto de ella cuando era chica que me gusta mucho. Así me la imagino aunque un poco más crecidita caminando sola de noche por las calles de Columbus, Georgia.

El corazón es un cazador solitario en inglés

El corazón es un cazador solitario en español

Una referencia bonita

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2 respuestas a El corazón es un cazador solitario. Carson McCullers

  1. Maud dijo:

    La traducción publicada por Seix Barral deja bastante que desear también…

  2. Laura dijo:

    Hemosos análisis. Fue como revivirlo todo y etenderlo de nuevo.

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